Desde que la medicina moderna existe, su meta ha sido siempre encontrar la pastilla para todas las enfermedades. Esto es una evidencia en el caso de la industria del alargamiento del pene. El escenario principal es que en ocasiones suponen solamente una colección de remedios medicinales encapsulados y empaquetados con gran apariencia. Hay mucha variedad de pastillas para el alargamiento del pene en el mercado, todas ellas con ingredientes similares y produciendo los mismos resultados. El principal resultado de estas pastillas maravillosas es un incremento de la libido.
Los ingredientes facilitan el flujo sanguíneo en general, y en particular sobre el pene. Básicamente se consigue un estado de semi-erección, dándole la sensación de un incremento del tamaño en estado de flacidez. Sin embargo, una vez que hay una erección completa, el tamaño del pene no aumenta. Otro gran inconveniente de estas pastillas es su elevado coste y la imposibilidad de reembolso, en caso de que el producto no le haya convencido. Los fabricantes avisan en sus prospectos que los resultados se consiguen a largo plazo, y en ocasiones, el coste mensual de la terapia puede ascender a 120€ al mes...
Por supuesto, cuando el usuario no nota resultados inmediatos, se cuestiona si realmente funcionará. Desafortunadamente, en algunos casos, se presentan efectos secundarios en forma de vómitos, diarrea perdida de libido y secreciones desde el pene.

La cirugía plástica se ha vuelto algo común hoy en día. Cientos de mujeres se someten a complicadas operaciones de aumento de pecho, y lo mismo ocurre con hombres que quieren aumentar el tamaño de su miembro viril.
La técnica más común para alargar el pene es cortar los ligamentos suspensores del pene. Luego, se añade piel adicional para cubrir el incremento de longitud. El resultado es difícil de juzgar, ya que no hay estudios sistemáticos sobre su éxito. La conclusión del único estudio realizado es que se consigue un incremento sobre ‘05cm en longitud, mientras que el avance de la piel gana hasta 1’6cm. Estos resultados no son homogéneos en todas las clínicas.
Los ligamentos suspensores tienen una función: mantener el pene “sujeto” durante la erección. Una vez que ha sido cortado, ya no hay soporte. Después de la cirugía, se puede apreciar un ligero aumento del pene en estado flácido, pero en erección se obtiene la misma longitud, ¡pero apuntando hacia el suelo!
Esta operación se suele completar con un incremento en el grosor del pene, siguiendo dos técnicas diferentes:
1. Una inserción de grasa liposuccionada desde el abdomen o caderas dentro de la túnica dartos, debajo de la base del pene.
2. Colocando trozos de dermis y grasa procedentes de la ingle o nalga en la base del pene (una capa de tejidos debajo de la piel regados con vasos sanguíneos).
En el primer caso, el resultado puede ser muy decepcionante. Mas del 90% de grasa puede desaparecer en el primer año. En el segundo caso, el resultado parece ser más satisfactorio, pero todavía no hay datos publicados sobre estudios elaborados a largo plazo.
Además, siempre que hay una operación de alargamiento hay peligros potenciales:
Escrotalización del pene, donde el órgano masculino parece salir del mismo escroto, en lugar de “salir” de la pared abdominal.
Extrañas cicatrices en la costura de sutura.
Piel con escaras e incluso úlceras debido al incremento de la longitud (la piel del pene tiene un sistema muy pobre de irrigación sanguíneo, pudiendo morir y dejar una úlcera).
Toda intervención quirúrgica entraña riesgos derivados de la misma operación que no deben desestimarse.
A todo esto debemos añadir los posibles problemas que la cirugía puede plantear. Desde un punto de vista económico, resulta enormemente caro, y el dinero nunca es reembolsable en caso de no satisfacción. En términos de tiempo, supone la hospitalización y baja desde el trabajo.
En ocasiones el coste es tan grande que puede ocasionar problemas familiares. EL resultado tampoco está garantizado al 100%, y en casos extremos, la cirugía en esta zona tan delicada puede acabar finalmente en impotencia. En este supuesto, quizás deberíamos preguntarnos si tanto esfuerzo y dolor ha merecido la pena.

Las bombas de aire crean un efecto de vacío alrededor del pene, aumentando el flujo sanguíneo hacia su interior. Cuando una cantidad de sangre cada vez mayor fluye por el eje del pene y el glande, las cámaras interiores o cuerpos cavernosos se ven obligadas a ampliarse, de manera que se pueda acomodar a la sangre que fluye. En lugar de que la sangre circule, esta queda atrapada en el pene debido al vacío en la cámara de expansión.
Si usted ha visto la foto de una bomba de aire común, apreciará que a menudo vienen con un cilindro que se ha creado para encajar el pene. Cuando este cilindro se ensambla sobre el órgano masculino y se hermetiza contra él, se impide la entrada de aire. Apretando la bomba de mano que se adjunta a la botella, aumentará la sangre que fluye hacia el pene y los tejidos del interior se ampliarán con el uso coherente.
Hay muchos problemas asociados con el uso de bombas de aire, provenientes principalmente del hecho de que se sellan justo donde el pene comienza, junto a la base. Esta sujeción completa puede ser muy peligrosa, causando heridas, moretones y rozaduras junto a la base y en la delicada piel del escroto. Como la bomba de aire de succiona desde el origen, desarrolla más el glande y la parte superior, en perjuicio del cuerpo y parte baja del pene. A la derecha puede observar algunos de los problemas causados por bombas de vacío de aire.
Está también documentado que las bombas de aire no están recomendadas para uso a largo plazo ya que pueden causar daños en los tejidos, nervios o vasos sanguíneos, causando en ocasiones problemas de impotencia. Otro asunto concerniente a las bombas de aire es la gran cantidad de artículos existentes en el mercado y sus precios. Algunos de ellos cuestan sobre 12 euros y no están fabricados con materiales de calidad y con diseños no anatómicos, pudiendo causar daños irreversibles debido a su baja calidad.

Estos mecanismos funcionan literalmente aplicando una fuerza de tracción sobre el pene, estirando el mismo en longitud. Se sostiene sobre la base del órgano masculino y el glande mediante cintas elásticas, aplicando gradualmente mayor tensión. Esto causa un dolor constante en el pene y en ocasiones interfiere notoriamente en la vida diaria. Originalmente diseñado como una ayuda médica contra la enfermedad de Peyronie (curvatura incorrecta), este mecanismo sometía al pene a tracción para corregir la curvatura y hacerlo más recto. Aquí puede observar alguna de las heridas y rozaduras causadas por las cintas que sujetan el órgano masculino al mecanismo para someterlo a la tracción.
Sin embargo, este sistema no desarrolla el volumen de los cuerpos cavernosos. De hecho, las cavidades interiores son literalmente estiradas y no engrosadas, pudiendo resultar dañados los vasos sanguíneos interiores, lo que se traduce en una menor capacidad de recepción de sangre y una erección más débil. El resultado final se puede traducir en un alargamiento del pene, pero menos grueso. A ello hay que añadir la molestia de tener que usar estos mecanismos durante todo el día, con la incomodidad que resulta para desarrollar una vida normal. Es por esto que este método resulta cada vez menos popular.

En ocasiones, algunos procedimientos de alargamiento de pene con ejercicios sin ningún mecanismo añadido están más cerca de la masturbación que de una técnica real. En otros casos, y desafortunadamente, sostienen conocer “técnicas secretas tribales y ancestrales” que pueden ser vendidas por un precio justo, adquiriendo solo un manual donde se describen ciertas rutinas de “entrenamiento”.
Algunas de ellas incluyen el uso de pesos y cuerdas sobre el pene. Este tipo de ejercicios puede resultar muy dañino, provocando desde severas rozaduras y heridas hasta daños permanentes e incluso impotencia.
Algunas de ellas incluyen el uso de pesos y cuerdas sobre el pene. Este tipo de ejercicios puede resultar muy dañino, provocando desde severas rozaduras y heridas hasta daños permanentes e incluso impotencia.
Gracias a nuestra profunda investigación en el campo del crecimiento del pene, el equipo de desarrollo de Bathmate ha creado una solución real para cualquier hombre que desea incrementar el grosor y longitud de su miembro viril. No es solo un método seguro, sino que resulta asombroso por los resultados obtenidos. Lea los informes y testimonios contenidos en esta página y compruebe lo que otros hombres tienen que decir sobre Bathmate.
